domingo, 14 de noviembre de 2010

Multitudinaria Misa de campaña en el Valle de los Caidos

REDACCIÓN HO.- A pesar de las pésimas condiciones meteorológicas y de los obstáculos y trabas del Gobierno Zapatero, miles de personas han colapsado esta mañana todas las carreteras de acceso al Valle de los Caídos para participar en una multitudinaria Misa de campaña que está concluyendo en estos momentos en la explanada de la Basílica pontificia.Retenciones de 4 kilómetros para acceder a la entrada del recintoRetenciones de 4 kilómetros para acceder a la entrada del recinto
Cuatro kilómetros de retenciones se han registrado esta mañana en los accesos a la Basílica pontificia. La aglomeración ha sido tal que la comunidad benedictina ha tenido que retrasar una hora el comienzo de la Misa para permitir la llegada de los miles de fieles. Quienes querían llegar al Valle han tenido que dejar sus coches aparcados en las cunetas a lo largo de la carretera desde 10 kilómetros antes del acceso al recinto.
El Gobierno socialista, a través de Patrimonio Nacional, el organismo que está actuando en este asunto a modo de comisario político del proyecto socialista, ha tenido que permitir el paso de vehículos al recinto ante la magnitud de la respuesta ciudadana.
40.000 mensajes a Zapatero
En apenas cinco días, casi 40.000 ciudadanos han enviado su protesta a Zapatero a través de la alerta de HazgteOir.org, exigiendo al Gobierno socialista que respete la libertad de culto.
No obstante, Zapatero sigue amenazando el Valle y poniendo trabas a la libertad de culto, recogida en nuestra Constitución. La promesa del Gobierno de reabrir la Basílica pontificia el mes próximo, coincidiendo con la Navidad, es tan solo de momento una más de las muchas promesas del Gobierno, que hasta la fecha no ha cumplido ni uno de los compromisos que había adquirido sobre el Valle de los Caídos.
Por ello, la alerta dirigida al presidente del Gobierno reclamando que respeta la libertad de conciencia y de culto de los ciudadanos sigue abierta.

1 comentario:

Carlos Fernández Ocón dijo...

Es la auténtica vocación de los hipócritas, ejercer dictatorialmente mintiendo 'democráticamente'.
Un saludo