lunes, 10 de agosto de 2015

En tiempos de luz menguante.

AUTOR: Ruge, Eugen



A veinticinco años de la caída del Muro: Historia de una familia a la luz crepuscular del socialismo


¿Existe «la Historia»? ¿Así, con mayúsculas, ese engendro hegeliano que en su progreso indetenible sacrifica a los individuos en el altar de su propia autorrealización? Probablemente no. Es una de las cosas que me sugirió la lectura de esta extraordinaria novela de Eugen Ruge, donde la «Historia» cede el paso a las pequeñas historias —reales, concretas, tangibles— de los miembros de una familia perteneciente a la elite de la República Democrática Alemana. In Zeiten des abnehmenden Lichts (En tiempos de la luz menguante) narra el decurso vital de tres generaciones durante la fugaz existencia de aquella República falaz. Pero no lo hace para narrar la «Historia» de aquel breve país que ya no existe, sino justamente para sumergirnos en las profundidades de las vidas efectivamente vividas por personas cuyas existencias estaban íntimamente ligadas a la «construcción» de la utopía socialista en suelo alemán.

Se trata de una auténtica saga familiar en la tradición de Los Buddenbrooks, arquetipo del Familienroman alemán, si bien las diferencias entre ambas obras son, naturalmente, enormes, como enormes son las diferencias entre los mundos en los que ambas narraciones se despliegan. La novela de Ruge posee una arquitectura muy compleja que, por un lado, engancha la expectativa del lector con una suerte de suspenso que se dilata a lo largo de todo el libro y que, a la vez, va dosificando las revelaciones y los descubrimientos que van surgiendo en la lectura y lo van ayudando a reconstruir el tejido hilvanado por el destino de los protagonistas. La mirada de Ruge es muy madura y objetiva: no hay nostalgia alguna por la RDA, pero tampoco ninguna intención de «denuncia», en el sentido de una «novela-testimonio». Es también una mirada sabiamente irónica y, a pesar de la tragedia —o quizás precisamente para darle su justa dimensión—, también llena de un humor muy bien dosificado, que hace juego con la densa melancolía que empapa toda la narración.

Los grandes acontecimientos de esos años son apenas mencionados y son como el telón de fondo contra el que se desarrollan las peripecias vitales de los protagonistas. Las memorias de los personajes, sus flashbacks, irrumpen aquí y allá y nos van permitiendo situarlos en el tiempo histórico. Pero el tiempo real, el más importante, es el tiempo interno de los protagonistas. El libro está escrito desde una multiplicidad de perspectivas: desde la vida interior de algunos de los personajes, tal como ésta se mostraba a su propia conciencia en cada estación de la vida. Y lo que así se despliega ante nuestros ojos es la manera en que el arrogante intento de construir el paraíso en la Tierra no puede ser sino una gigantesca mentira en la que quedan atrapados y asfixiados los destinos personales. La novela, en el fondo, está construida sobre la dialéctica entre la mentira y la verdad que subyace a todo orden político constituido con una lógica voluntarista y sacrificial: como en una tragedia griega, los personajes se van definiendo a sí mismos desde su complicidad con la mentira de la que son cómplices, hundiéndose así cada vez más en ella; o desde la voluntad de sacar a la luz toda la falsedad y el vacío sobre el que han edificado su vida, aún con todo el dolor que esto supone.

Y eso es lo que Ruge pone a nuestros ojos, sin juicios morales explícitos, sin retóricas políticas: las vidas gastadas en vano, las consecuencias del extravío ideológico (y, añado yo, en último término, de la idolatría), sobre las existencias concretísimas de las personas que se vieron a sí mismas atrapadas por el único muro de la historia humana que ha sido construido no para que ningún enemigo pudiera invadir el país, sino, por el contrario, para que nadie pudiera salir. Más notable aun es que la narración de Ruge no está escrita desde la perspectiva de los ciudadanos disidentes de la RDA, sino desde la de gente que era parte de la dirigencia del sistema. El patriarca de la familia, incluso, había sufrido la persecución nazi y el consecuente exilio. Y, sin embargo, aún sin saberlo, todos estaban tan encerrados y atrapados como el más rebelde de los disidentes, aun siendo ellos mismos los autores de la pesadilla. Toda la novela está como suspendida sobre un inmenso vacío: el vacío de la mentira que subyace a todo intento de construir el socialismo, de tomar las riendas de la «Historia» para dirigirla con un monstruoso voluntarismo hacia su consumación.

No obstante, el autor mira también con gran respeto y hasta ternura a sus personajes. Porque lo que quiere rescatar es justamente el valor absoluto, infinito, de cada vida vivida, aún en medio de las tinieblas de los infiernos que los seres humanos tan puntualmente sabemos prepararnos. En esa mirada está, a mi juicio, la más efectiva y profunda condena del experimento socialista que pueda hacerse.

Recordé mucho, cuando leía esta novela, otros libros que leí hace algunos años: Cómo llegó la noche de Huber Matos y Antes que anochezca, de Reinaldo Arenas. Dos testimonios estremecedores de dos vidas aplastadas por otro socialismo, en este caso la tiranía caribeña del siniestro Dr. Castro. Las recordé porque, como la novela de Ruge, tienen como título la noche que se aproxima como una amenaza. La misma oscuridad que está cerniéndose sobre Venezuela. La noche del socialismo, que, como las tentaciones más refinadas del demonio, seduce siempresub angelo lucis, bajo la apariencia de luz.

Este libro fue galardonado con el Deutscher Buchpreis 2011.


Ruge, Eugen: In Zeiten des abnehmendes Lichts. Roman einer Familie, Reinbek bei Hamburg: Rowohlt Verlag, 2011.

Disponible también en eBook y Kindle.


Edición en español:



Ruge, Eugen: En tiempos de luz menguante. Novela de una familia, Barcelona: Editorial Anagrama, 2013.

Disponible también en eBook y Kindle

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TÍTULO DEL LIBRO

Sobre la tiranía. Veinte lecciones que aprender del siglo XX

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